La Economia Humanitaria
Lunes, 18 Agosto 
No pocas veces, los comentarios referidos a la situación económica, dejan confusos al hombre contemporáneo. Se dice que la economía marcha bien, o muy bien, y ante la pública sorpresa, se concede que hay una suerte de “sensación térmica” que parece indicar lo contrario.
Quienes argumentan con optimismo, habitualmente tienden a considerar la evolución de
determinados indicadores económicos, esgrimidos como el fundamento cuantitativo a tener en cuenta.
Así la evolución del producto bruto interno, o baja inflación, o el ajustado cierre de las cuentas públicas, o la estabilidad en el tipo de cambio, los inducen a suponer que la actividad se desenvuelve razonablemente bien, pese a llegar a admitir la existencia de algunos problemas que, confiadamente esperan, serán resueltos mientras se prosiga el modelo vigente.
